Skip to main content
Tecnológico de Monterrey Tecnológico de Monterrey
  • ES
  • EN
  • Home
  • About us
  • SERVICES
    • EXECUTIVE EDUCATION
    • Consulting
    • Membership
    • MINOR
  • OUTREACH
    • Education Partners
  • Dissemination
  • Webinars
  • Events
  • Newsletter
  • ES
  • EN
Liderar cuando todo se mueve: por qué el liderazgo del futuro empieza por dentro

Liderar cuando todo se mueve: por qué el liderazgo del futuro empieza por dentro

2026-02-03
Centro de Empresas Conscientes
Artículos

Este artículo nace de una conversación que pone palabras a algo que muchos líderes ya sienten, pero pocas veces expresan en voz alta. En el episodio Why modern leadership is failing and what to do instead del podcast The Conscious Capitalist, conducido por Raj Sisodia y Timothy Henry, se abre una reflexión profunda sobre por qué el modelo tradicional de liderazgo está dejando de funcionar en un mundo atravesado por disrupción, incertidumbre y desgaste humano.

A partir del trabajo de Nicholas Janni, autor de Leader as Healer, la conversación no se enfoca en técnicas nuevas ni en recetas rápidas, sino en una idea más incómoda y a la vez más honesta: el liderazgo se quedó atrapado en la mente, desconectado del cuerpo, de la emoción y de una forma más amplia de presencia que hoy resulta crítica para sostener organizaciones vivas.

El desgaste invisible que el liderazgo normalizó

Durante años se nos enseñó que liderar era avanzar sin pausa, decidir rápido y mantener el control incluso cuando todo se volvía incierto, ese enfoque funcionó mientras los cambios eran graduales y las reglas relativamente estables, pero hoy el contexto es otro y el costo empieza a sentirse con claridad.

Muchas personas en posiciones de liderazgo no están fallando por falta de capacidad, están agotadas por sostener un ritmo interno que no es humano, se les pide claridad cuando internamente hay confusión, firmeza cuando el cuerpo está tenso y certeza cuando el entorno cambia semana a semana. 

Con el tiempo, esa tensión se normaliza, vivir desconectados del cuerpo se vuelve habitual, las emociones se consideran un estorbo y la inteligencia se reduce a análisis y ejecución.

Ese desgaste no siempre aparece en los indicadores financieros, pero se manifiesta en decisiones reactivas, en equipos que no se escuchan y en culturas que funcionan sin sentirse realmente vivas.

Presencia, cuerpo y relación: la base olvidada del liderazgo

Basta un momento de pausa para notar lo que se ha perdido, una caminata sin prisa, una respiración profunda, el silencio después de apagar el ruido. 

En esos instantes surge una claridad distinta que no viene del esfuerzo mental, viene de volver a estar presentes. Cuando esa presencia se traslada al liderazgo, la diferencia es profunda.

Una persona que habita su cuerpo no solo piensa con mayor amplitud, escucha con más profundidad, percibe tensiones sutiles y responde desde un lugar menos reactivo. 

La presencia deja de ser un concepto abstracto y se convierte en una ventaja concreta para navegar decisiones complejas en contextos exigentes.

En el fondo, liderar nunca ha sido solo dirigir tareas, siempre ha sido influir, generar confianza y movilizar a otros. Cuando la presencia está ausente, la relación se vuelve transaccional, cuando está presente, se vuelve humana.

El liderazgo encarnado crea espacio, espacio para que el otro piense, sienta y participe, y desde ahí surge una influencia más profunda y sostenible.

Sanar para sostener: el liderazgo que el futuro necesita

Parte del problema viene de una idea de profesionalismo que enseñó a dejar lo personal fuera, emociones, miedos, cansancio o dudas no tenían lugar en la conversación. 

Ese acuerdo tácito no eliminó nada, solo lo empujó hacia abajo. Lo que no se nombra se filtra, aparece en silencios incómodos, en decisiones defensivas y en equipos que operan sin confianza.

Hablar de líderes que sanan no significa convertir el trabajo en terapia, significa reconocer que toda organización amplifica el estado interno de quienes la dirigen. 

Un líder tenso transmite tensión, uno desconectado genera distancia, uno presente crea estabilidad incluso en medio del cambio. 

Por eso el trabajo interior deja de ser opcional, la capacidad de reducir sufrimiento y elevar bienestar empieza por uno mismo y se refleja en cómo se decide, se escucha y se construyen relaciones.

En un contexto de aceleración constante, la verdadera ventaja del liderazgo está en saber frenar para escuchar con mayor profundidad al cuerpo, al equipo y al momento que se está viviendo. La incertidumbre no desaparece, pero cambia de lugar, deja de ser una amenaza permanente y se vuelve un espacio de posibilidad.

El futuro no necesita líderes que sepan más, necesita líderes que estén más presentes, capaces de integrar mente, cuerpo y emoción para sostener organizaciones humanas en contextos complejos, porque al final, la manera en que lideramos es la manera en que habitamos el mundo.

La información que dio origen a este artículo proviene del podcast The Conscious Capitalist, conducido por Raj Sisodia y Timothy Henry.

 

Logo Footer Logo Footer
  • Home
  • About us
  • SERVICES
    • EXECUTIVE EDUCATION
    • Consulting
    • Membership
    • MINOR
  • OUTREACH
    • Education Partners
  • Dissemination
  • Webinars
  • Events
  • Newsletter

Rufino Tamayo y Av. Eugenio Garza Lagüera, Valle Oriente, 66269 San Pedro Garza García, N.L.

© 2026. EGADE Business School, todos los derechos reservados.

Aviso legal | Políticas de privacidad | Aviso de privacidad

© 2026 Centro de Empresas Conscientes

×

NEWSLETTER

SUSCRÍBETE A NUESTRO NEWSLETTER / SUBSCRIBE TO OUR NEWSLETTER

Ir a sitio