El delivery llegó para quedarse y con él una forma distinta de relacionarnos con la comida, el tiempo y la comodidad, pero también con los residuos que generamos sin pensarlo demasiado.
Cada pedido que llega a la puerta carga una historia invisible hecha de empaques, plásticos de un solo uso y decisiones cotidianas que, sumadas, comienzan a pesar en el entorno y en la vida de nuestras comunidades. Lo que parecía una solución práctica se ha convertido en un espejo incómodo del modelo de consumo que estamos normalizando.
En México, las cifras sobre residuos y reciclaje dejan claro que este no es un problema aislado ni exclusivo de la industria restaurantera, sino un desafío estructural que involucra a plataformas, empresas, gobiernos y consumidores.
Desde la mirada del Capitalismo Consciente, este fenómeno abre una conversación más profunda sobre cómo crecer sin romper el equilibrio con el bienestar colectivo, y sobre el papel que juegan el liderazgo, la regulación y los hábitos individuales en la construcción de soluciones reales.
Esta nota fue escrita por Sara Isabel García López Legorreta, profesora de la División de Negocios del Tecnológico de Monterrey, quien analiza el impacto ambiental del delivery en México y plantea cómo un enfoque consciente, centrado en los stakeholders, puede transformar esta industria en una oportunidad para repensar nuestro futuro común.
A continuación, compartimos el artículo completo en su versión original:
El desperdicio en empaques de la industria de delivery en México, cambio consciente necesario
La industria de envío de comida a domicilio (delivery) ha tenido un gran crecimiento en los últimos años, impulsada por la pandemia por COVID-19, la digitalización, los cambios constantes en los hábitos de consumo y la expansión de plataformas que brindan este servicio.
Pero, este auge también ha traído consigo un gran desafío ambiental, pues se ha incrementado los residuos de empaques y plásticos de un solo uso.
¿Te has preguntado qué tan grande es este problema en México? De acuerdo con diversos datos como México Business (2025), son más de 300,000 toneladas de residuos plásticos al año, generadas tanto por empaques como por utensilios (contenedores, envases, cubiertos desechables y bolsas para comida, entre otros).
Por otro lado, menos del 10% se recicla de manera efectiva y adecuada, pues esta basura termina en vertederos, o contaminando suelos y cuerpos de agua.
El mercado de empaques en México domina más de la mitad de la industria de empaques en nuestro país, con una participación de 53% del total, debido a la alta demanda de alimentos y bebidas a domicilio (Mordor Intelligence, 2025).
Sin embargo, existen progresos en cuanto a reciclaje se refiere. Organizaciones como la ECOCE (2025) reportan que el reciclado en empaques pasó de 18 % en el 2022 a 20 % en 2023.
Sin lugar a duda, esta industria del envío de alimentos y bebidas a domicilio sigue en crecimiento, con un valor aproximado de $3.865 mil millones de dólares en 2021 y que para 2026 se estima que supere los $17 mil millones de pesos, ya que México es el segundo mercado más grande de Latinoamérica, después de Brasil (Expansión 2025), los consumidores han vuelto parte sus hábitos de consumo el uso de este servicio.
Ante este desafío, diversas acciones han buscado reducir el impacto ambiental, entre ellas regulaciones locales en Ciudad de México y otros estados.
Esto aunado a grandes opciones de empaque biodegradable, fabricados con papel, bagazo de caña o almidón de maíz, con desafíos en barreras de costo y logística.
También existen programas de reutilización y retorno de empaques promovidos por empresas como Coca-Cola en conjunto con Rappi para promover el reciclaje. Starbucks también ha eliminado por completo los popotes y las tapas.
Uber Eats invita a través de su aplicación a marcar si se requiere o no de cubiertos, para evitar un consumo innecesario.
La industria restaurantera, representada por Cristian Muñoz, presidente de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (CANIRAC) en el 2025, afirmó que más del 70% de los dueños de establecimientos de esta industria usan materiales biodegradables.
Pero las soluciones no solamente vienen de las empresas, las cuales deben ser más conscientes y responsables, sino de la sociedad en general.
Es muy importante seguir promoviendo iniciativas centradas en el reciclaje, la separación de residuos y campañas de concientización para evitar el continuo impacto ambiental.
Ahora cuestiónate un poco... ¿Cómo puedes mitigar este impacto? ¿qué plataformas vas a preferir en lo sucesivo? ¿cómo mejorar una infraestructura de reciclaje y de participación ciudadana?