El regreso a clases está próximo y generalmente se anuncia como un gran evento, en forma positiva. Sin embargo, toda la comunicación al respecto se orienta a un exceso de gastos por parte de los padres de familia, lo cual preocupa, pues las familias se enfrentan con dos temas fundamentales: 1) el gasto excesivo en útiles escolares, así como 2) colegiaturas, cuotas, gastos elevados. Por su parte, las autoridades de las escuelas preocupadas por contar con suficientes estudiantes para avalar su existencia. Si bien son genuinas estas preocupaciones; poco se habla de la evolución que debe tener en estos tiempos, el retorno a las clases.
Sin embargo, no para todos los posibles estudiantes hay un regreso. Las cifras de deserción escolar en México revelan datos nada alentadores; pues cientos de miles de estudiantes no regresarán a clase, con todo lo que implica a nivel social, político y económico. De acuerdo con datos de la Asociación Educación con Rumbo durante el ciclo 2024-2025, alrededor de 994 000 estudiantes abandonaron la escuela (Animal Político, 2025). Esto representa el 3.3 % de la matrícula total nacional. Si bien esta cifra es menor a la registrada en la pandemia, refleja que el sistema educativo ha dejado atrás a estudiantes que demandan una atención particular para no abandonar sus estudios. Surge la pregunta: ¿por qué sucede esto, qué implica?
La situación se incrementa a medida que se analizan los diferentes niveles educativos; por ejemplo, en el nivel medio superior alrededor de 30.9 % de los estudiantes desertan. En los programas de tipo profesional técnico, la cifra llega a 59.5 %, lo cual pone en riesgo el desarrollo académico y profesional de una generación entera (Animal Político, 2025).
Además, existen brechas en educación en función de la diversidad geográfica. Estados como Campeche, Colima y Veracruz tienen una cobertura educativa máxima del 70 %, como lo reporta la Asociación Educación con Rumbo. De acuerdo con esta misma organización, de cada 100 estudiantes que inician la primaria en la Ciudad de México, solamente 46 terminan la universidad. Sin embargo, en Chiapas solamente son 10 de cada 100 quienes concluyen estudios profesionales. Esto refleja una gran desigualdad que evidencia la falta de estructura fundamental en la educación en nuestro país.
Ni qué decir de la falta de una infraestructura adecuada para que se puedan dar las clases con calidad, higiene y, de manera muy relevante, el acceso a nuevas tecnologías e internet.
Frente a este panorama, el sector empresarial puede y debe jugar un papel más consciente. Varias empresas conscientes tienen claro su papel social y que elevar la educación de la población permite también un balance social; así como alejar a los estudiantes de vicios, delincuencia, deserción y abuso. Aquellas compañías que reconocen que hay que involucrarse en el sector educativo otorgan becas, donan tecnología, contribuyen a mejorar la infraestructura o bien proporcionan mentorías a estudiantes en situación vulnerable. Dignos ejemplos que se conforman en fundaciones o asociaciones son: Fundación Carlos Slim, Fundación Telmex-Telcel, Fundación BBVA, Fundación Herdez, Fundación CEMEX, Fundación EDUCA México, Fundación Natura, entre muchas otras que están contribuyendo a mejorar la educación y a reducir la deserción escolar. Esto impacta en la generación del talento que emprenderá nuevos negocios o que serán profesionistas destacados que mejoren los procesos productivos y generen innovación en las empresas. Todavía falta mucho por hacer, y más empresas, así como los gobiernos, escuelas y sociedad en general, debemos apostar por mayores iniciativas que impacten y mejoren las oportunidades de educación de niños y jóvenes.
Por tanto, el regreso a clases debe ser una oportunidad de construcción de mejores personas y no una época de consumismo y materialismo. Los más de 25 millones de estudiantes que se esperan para el inicio de clases el 1º de septiembre deben ser eso, personas que se preparen, estudien, con mentalidad positiva y propositiva. Este nuevo ciclo debe ser más igualitario y responsable, en donde gobierno, sociedad civil, escuelas y empresas colaboren por el bien común de niños, jóvenes y cualquier persona que busque la superación personal a través del conocimiento y el desarrollo de competencias para la vida.
Referencia
Deserción escolar en México: reportan que 994 mil estudiantes dejaron sus estudios en el ciclo 2024-2025. (2025, julio 10). Animal Político. https://animalpolitico.com/sociedad/desercion-escolar-estudiantes-estudios-ciclo-2024-2025?utm_source=chatgpt.com